Se levantó de su silla. Ya eran demasiados años sentado en ella y había llegado el momento de emprender el camino por su propio pie. Y se fue. Tan lleno de preguntas como antes, como siempre, como desde el principio de todo, se fue. Quizás ahora encontrase las respuestas. En el silencio.

(Stephen Hawking. In memoriam)